miércoles, 2 de abril de 2014

Una de cada ocho muertes es por contaminación ambiental:OMS

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada ocho muertes en 2012 fue ocasionada por la contaminación del aire a la cual se expone un gran número de personas, tanto en interiores como en exteriores. Se calcula que 3.7 millones de decesos se produjeron en 2012 por fuentes urbanas y rurales en todo el mundo, mientras que en interiores hubo 4.3 millones debido a estufas alimentadas con carbón, madera y biomasa.
omsEl organismo precisó que 80 por ciento de las enfermedades por la contaminación ambiental exterior son de tipo cardiovascular: 40 por ciento ataques al corazón y otro 40 por ciento ataques cerebrales. El restante 20 por ciento lo conforman afecciones pulmonares crónicas (11 por ciento); cáncer de pulmón (seis por ciento) e infecciones respiratorias agudas en niños (tres por ciento).
En los hogares, las principales dolencias son ataques cerebrales (34 por ciento); ataques al corazón (26 por ciento); afecciones pulmonares crónicas (22 por ciento); infecciones respiratorias agudas en niños (12 por ciento), y cáncer de pulmón (seis por ciento).
Las regiones más afectadas, de acuerdo a los datos de 2012, fueron los países de bajos y medianos ingresos en Asia suroriental y del Pacífico occidental, con 3.3 millones de muertes por contaminación ambiental interior y 2.6 millones de muertes por exterior. Otros 236 mil decesos ocurrieron en el Mediterráneo Oriental; 200 mil en Europa; 176 mil en África; y 58 mil en las Américas. El resto de muertes tuvieron lugar en países ricos de Europa (280 mil); Américas (94 mil), Pacífico Occidental (67 mil), y Mediterráneo Oriental (14 mil).
La OMS adelantó que ya trabaja en un informe por ciudades, que será hecho público en los próximos meses, pero los datos divulgados este martes son un paso importante en su plan de trabajo para la prevención de enfermedades de esta naturaleza.
Se anunció el desarrollo de una plataforma mundial sobre calidad del aire y la salud que genere mejores datos sobre enfermedades y refuerce el apoyo a países y ciudades a través de orientación, información y evidencia sobre los beneficios sanitarios de las intervenciones clave en la materia

Herencia genética afecta niveles de colesterol en población mestiza

Expertos del Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen) llevan a cabo un estudio sobre los factores genéticos asociados a niveles bajos de colesterol “bueno” (HDL). Estos niveles bajos son altamente prevalentes en la población mexicana y con frecuencia pasan desapercibidos por quienes lo padecen; además se asocian a enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo II y obesidad.
El objetivo de este estudio fue evaluar el ADN de población infantil, adulta mestiza e indígena para analizar la intervención de cinco polimorfismos (cambios en una base en la secuencia del ADN) ubicados en cinco genes CETP, LIPC, LIPG, LPL y APOA5 que se encontraron asociados previamente con los niveles de colesterol-HDL en población de origen europeo.
Hasta la fecha, no existen estudios que evalúen la contribución de estas variantes genéticas comunes en la variación de los niveles de colesterol-HDL en distintos grupos de población mexicana, enfatizó la doctora Leonor Jacobo Albavera, quien colaboró de manera significativa en el proyecto, encabezado por el doctor Samuel Canizales Quinteros, en la Unidad de Genómica de Poblaciones Aplicada a la Salud, en el Inmegen.
La investigadora explicó que el colesterol-HDL es un grupo heterogéneo de partículas que están constituidas  por colesterol, triglicéridos y apolipoproteínas y su función principal en el organismo es transportar el colesterol desde las células periféricas hasta el hígado para que pueda ser desechado vía biliar.
El proyecto cubrió un universo de dos mil 276 personas mestizas y 403 indígenas mayores de edad; además  mil 200 niños entre seis y 12 años de ambos sexos. A estos grupos se les tomaron muestras sanguíneas para conocer sus niveles de colesterol, triglicéridos, glucosa, se les midió la presión arterial y se les realizaron mediciones de su porcentaje de grasa corporal, talla y peso.
Dentro de los principales hallazgos, los investigadores observaron que cuatro de cinco genes analizados (CETP, LIPC, LPL y APOA5) mostraron asociación significativa con los niveles de colesterol-HDL en al menos uno de los grupos de estudio.
Específicamente en la población adulta mestiza y niños, el polimorfismo ubicado en el gen APOA5 se asoció a niveles bajos de colesterol-HDL y elevados de triglicéridos.
Jacobo Albavera destacó que este estudio confirma la participación de estas variantes, previamente estudiadas en población de origen europeo, en la población mexicana y que estas variantes contribuyen de manera importante desde la infancia y en condiciones ambientales distintas (poblaciones urbanas y rurales).
Añadió que al detectar variantes genéticas en población mestiza e indígena asociadas a los niveles de colesterol-HDL, se podrían desarrollar a futuro mejores modelos de manejo del padecimiento, pruebas de diagnóstico y programas preventivos. 

domingo, 30 de marzo de 2014

Al borde de la extinción 21 lenguas indígenas de México

En México existen 143 lenguas indígenas, de las cuales 21 están en crítico de peligro de extinción. Por ejemplo, el ayapaneco de Tabasco, que sólo es hablado por dos adultos de la tercera edad; seguida del kiliwa de Baja California con 36 parlantes.
lenguasAunque existen muchas lenguas, investigaciones recientes demostraron que alrededor de 60 están en riesgo de desaparecer y su proceso es acelerado, porque sólo son habladas por un grupo menor de gente mayor, lo que se conoce cómo desplazamiento de la lengua.
Cuando se llega a esa etapa de riesgo de perder la lengua, los investigadores del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) determinan el grado de peligro de desaparecer, se habla de desplazamiento lento, acelerado, proceso de extinción.
El Programa de Revitalización, Fortalecimiento y Desarrollo de las Lenguas Indígenas Nacionales 2008-2012 (PINALI), clasifica las 143 lenguas de acuerdo a la vulnerabilidad que presenta para su extinción; vulnerable 52, en peligro 38, seriamente en peligro 32 y en situación crítica 21 con menos de 200 hablantes como el oluteco de Veracruz,  el ixil y kaqchikel de Quintana Roo y Campeche, además del  teko qato'k/motocintleco, cucapá, pápago e ixcateco.
También existen 364 variaciones lingüísticas totales, dónde se toman en cuenta las lenguas que ya no son inteligibles entre ellas a pesar de pertenecer al mismo grupo. Como el caso del zapoteco, que debido a sus 62 variantes, se le cambió el nombre a lenguas zapotecanas, explicó la investigadora del CIESAS, Lourdes de León Pasquel.
En la primera fase, de acuerdo al Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI) existe una pérdida de hablantes de parte de la generación nueva. El criterio para medir esta situación es cuando los niños ya no quieren aprender a hablar la lengua de sus padres y abuelos.
“Cuando la transmisión de una lengua indígena está en peligro de extinción, se trabaja con los últimos hablantes para documentar sus conocimientos. Se hacen trabajos sobre la producción de gramática, diccionarios y lenguaje ritual que registren el mayor número de léxico, un tesoro para revitalizar la lengua y dárselo a las nuevas generaciones” declaró la investigadora.
Una vez que los antropólogos del CIESAS recaban la información, se da paso a la revitalización, que tiene como fin hacer que las nuevas generaciones se interesen en una lengua materna que está al borde de la extinción. Sin embargo, el proceso tiene el inconveniente de trabajar por medio de libros y talleres, pero no llega a reproducir la condición natural de la lengua, porque el reaprendizaje es muy bajo.
Por ejemplo se han visto afectado por la migración los hablantes de lenguas mayas de los Altos de Chiapas, el tsetsal tiene 371 mil 730 hablantes, el tsotsil 329 mil 937 y ch´ol 185 mil 299.
Estas lenguas tienen el mayor índice de retención etnolingüística en el país. Para medir que grado de desplazamiento de retención que tiene una lengua, se realiza una ecuación con el porcentaje de adultos mayores que todavía la hablan y el de los de niños que la aprenden.
De acuerdo a la investigación de Lourdes de Léon, en los Altos de Chiapas, existe una devaluación de la lengua indígena en los medios educativos, la lectura es poco practicada en los hogares, a consecuencia del estilo de vida que se ha visto modificado por la necesidad de trabajo de los padres.
La especialista del CIESAS expuso que se debe buscar un bilingüismo estable en México, es obvio que se necesita el español para otras actividades como la escuela y trabajo, pero mantener la lengua indígena permite una gran posibilidad de expresividad e incluso aumentar las capacidades de aprendizaje, hablar más lenguas tiene un efecto cognoscitivo.
El problema avanza cuando la persona tiene mayor preparación académica, porque deja de lado su lengua materna, ocasionado por la escuela y trabajo, dónde los alumnos reciben enseñanza de maestros que hablan español u otra lengua diferente a la suya, expuso León Pasquel.

jueves, 27 de marzo de 2014

Diseñan plataforma tecnológica para producir biocombustibles de segunda generación

De acuerdo con un reporte emitido en 2013 por la Agencia Internacional de Energía, México adquirió el compromiso de usar cinco por ciento de bioetanol en sus gasolinas desde 2012. Sin embargo, no lo ha cumplido por falta de incentivos y por la ausencia de tecnologías para producirlo a escala industrial. Por ello, investigadores mexicanos de un grupo interinstitucional trabajan en el diseño de una plataforma de proceso que será capaz de lograrlo.
“Producir biocombustibles (bioetanol, hidrógeno o biogás) a escala laboratorio y a partir de casi cualquier residuo agroindustrial es técnicamente viable. El reto es hacerlo en condiciones sustentables, tanto desde el punto de vista financiero como ambiental a una escala industrial”, refiere el doctor Arturo Sánchez Carmona, titular de la investigación en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) Unidad Guadalajara.
Agrega que este proyecto ya pasó la fase de laboratorio y están trabajando a escala pre-piloto. “Contamos con el diseño de una biorrefinería capaz de producir biocombustibles de segunda generación (generados a partir de desechos agropecuarios) y de responder a las condiciones económicas y la situación del agro mexicano. Trabaja con 500 toneladas de desecho agroindustrial por día y es autosuficiente desde el punto de vista energético”, apunta.
Las tecnologías generadas se circunscriben a lo que se conoce como biorrefinerías de plataforma bioquímica, que incluyen etapas de pretratamiento, sacarificación enzimática (proceso mediante el cual la materia celulósica se convierte en azúcar fermentable), fermentación y purificación, las cuales pueden funcionar con diferentes residuos agroindustriales. Por esta razón, el equipo científico también analiza cuál es la planta o biorrefinería adecuada a los diferentes estados de la República Mexicana.
Cada uno de los conceptos de proceso involucrados en este diseño de biorrefinería ha sido demostrado en equipos a una escala en la que se manejan litros (o kilos) de material. Por ello, el siguiente paso es encontrar empresas que tomen la estafeta y escalen la tecnología desarrollada para generar cientos de litros de bioetanol de segunda generación.
“El objetivo del proyecto consiste en sentar las bases técnicas suficientes que demuestren bajo qué circunstancias sí es posible fabricar biocombustibles de segunda generación o lignocelulósicos para el sector de transporte automotriz en México. Los equipos de demostración de los conceptos de proceso que hemos creado proporcionan la evidencia necesaria para continuar el escalamiento de estas tecnologías”, indica el doctor Sánchez Carmona.
Resalta que la idea es desarrollar conceptos de biorrefinerías, pues la intención no es construir plantas piloto para generar bioetanol, sino la tecnología que otras instancias puedan escalar y luego utilizar para producir biocombustibles lignocelulósicos a escala industrial.
“Por ejemplo, en los Altos de Jalisco sería posible construir una biorrefinería que procesara los residuos del agave para producir bioetanol. La materia sobrante podría juntarse con los desechos de la industria quesera para generar hidrógeno. Y lo que sobra, mandarlo al sistema de tratamiento de aguas para producir biogás”, acota el investigador del Cinvestav Guadalajara.
Esta investigación abarca una gama muy amplia de disciplinas y está conformada por grupos de investigación de ocho instituciones mexicanas. “El objetivo se logró porque cada grupo ha participado con su conocimiento y experiencia en sus áreas de especialidad” afirma el doctor Sánchez Carmona.
Informa que la tecnología de pretratamimiento, así como el diseño conceptual de la planta y su análisis de sustentabilidad se han realizado en la Unidad Guadalajara del Cinvestav. En lo que respecta a la producción de biohidrógeno, ha estado a cargo los doctores Antonio de León, adscrito al Laboratorio de Biología molecular del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica, y la doctora Idania Valdez del Departamento de Ciencias de la Vida de la Universidad de Guanajuato.
A su vez, el doctor Héctor Hernández de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad de Guanajuato ha sido el responsable de la sacarificación enzimática. El trabajo relacionado con la fermentación lo ha realizado la doctora Lorena Amaya del Centro de Investigación y Asistencia Técnica de Estado de Jalisco, mientras que la producción de biogás la ha estudiado el doctor Salvador Carlos de la Unidad Saltillo del Cinvestav.
Por último, la purificación del bioetanol y el uso de la lignina residual han estado a cargo de los doctores Agustín Castro y Liliana Márquez de la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo. Más detalles sobre este proyecto se pueden encontrar en www.gdl.cinvestv.mx/nerixis

martes, 25 de marzo de 2014

EMPLEAN LLUVIA PARA ILUMINAR VIVIENDAS DE ESCASOS RECURSOS

A partir de la captación de agua de lluvia, alumnos de la Universidad Tecnológica de México (UNITEC) lograron generar energía eléctrica con una microturbina y abastecer del vital líquido a viviendas de una comunidad de escasos recursos en la delegación Iztapalapa, en el Distrito Federal.
viviendasSe trata de una especie de microsistema hidroeléctrico similar al empleado en las presas, el cual consiste en utilizar el agua de lluvia para hacer girar la microturbina y generar electricidad. Por el momento sólo es posible recargar baterías portátiles de 12 voltios, cuya energía es suficiente para alimentar lámparas de leds y no para brindar energía a toda la casa.
El sistema denominado “Pluvia” recolecta la lluvia desde el techo de la vivienda, donde se debe adecuar la superficie para que el agua se dirija hacia una canaleta, y en caso de no poder modificar el techo, agregar láminas para simular la pendiente y encaminar el líquido hacia una dirección, comentó Omar Enrique Leyva Coca, quien desarrolló el proyecto junto con Romel Castaño Velázquez y Gustavo Rivero.
Para elegir la tubería adecuada, se realizó una operación aritmética que determinó el diámetro del tubo en relación con el área del techo. De esa manera el líquido llega hasta el primer filtro, el cual se encarga de separar el agua de los primeros quince días de la temporada, que generalmente contiene mayor acidez, tierra y contaminación, para posteriormente enviarse a un tanque de almacenamiento.
A través de una bomba se ejerce la presión necesaria en el agua para accionar la microtrubina que fue diseñada con el propósito de generar energía eléctrica, misma que es acumulada en baterías portátiles recargables de 12 voltios, que son empleados para alimentar lámparas de leds, agregó Leyva Coca.
Por medio de una tubería de media pulgada se realiza la conexión para que cuando gire la microturbina, ésta cargue con electricidad la batería. Cabe destacar que el generador de energía tiene la forma de un cilindro y sus medidas no sobrepasan los cinco centímetros de ancho por diez de alto.
Después de que el agua pasa por la turbina, esta se dirige a un filtro de carbón activado, donde se retiran olores, sabores, colores, y exceso de cloro. “Con esta última filtración el líquido queda igual o hasta más limpia que el de la red de abastecimiento de agua potable de la ciudad de México”, finalizó Leyva Coca.
Esta energía puede alimentar lámparas de leds u otros artefactos como pequeñas neveras o ventiladores de mesa, que ocupen un máximo de 12 voltios. No obstante, los estudiantes de la carrera de arquitectura del UNITEC campus Sur trabajan en aumentar la potencia tanto del sistema de almacenaje como de la microturbina para alimentar de energía y agua a más casas.
Este sistema “Pluvia” ilustra la temática “generación y transmisión de agua y energía” que promueve este año la Organización de las Naciones Unidas para el Día Mundial de la Salud a celebrarse el 22 de marzo.

domingo, 23 de marzo de 2014

Genios sin oportunidades

El matrimonio Valles Villalpando, son una historia extraordinaria de “genios” sin oportunidad. Víctor cuenta con una ingeniería en física industrial, maestría en óptica y doctorado en física con especialidad en laser para cortes, e Isaela con licenciatura en Química, maestría en física de materiales y doctorado en física con especialidad en diamantes sintéticos. Ni en Chihuahua ni en México han encontrado una oportunidad para ejercer lo que saben.
Víctor trabaja como administrador de una gasolinera de su familia, recientemente plantó un viñedo y labora en una empresa familiar de venta de vinos de mesa, nada cercano a su especialidad, en tanto que Isaela cuenta con un turno de medio tiempo en un centro de investigación donde apenas gana 7 mil pesos mensuales, trabajando en un área que no es su especialidad. Padres de una niña de seis meses, continúan en la búsqueda de oportunidades que no llegan.

Ser estudiantes de alto rendimiento, de excelentes calificaciones, reconocidos por la Unión Europea, el gobierno británico y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) no ha sido suficiente para colocarse en el mercado laboral, ni siquiera para compartir sus conocimientos con los mexicanos, con los chihuahuenses, o “redituar” al país lo que invirtió en su formación.

Isaela estudió la licenciatura en química en la Universidad de Guadalajara, la maestría en física de materiales en el centro el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada Baja California incorporada a la Universidad Autónoma de México y, finalmente, fue reconocida por su alto rendimiento académico. De ahí que fuera becada por la Unión Europea para estudiar su doctorado en Física, por el gobierno británico, y el último año por el Conacyt.

Concluyo el doctorado en la Universidad Heriot Watt de Escocia, donde hizo una investigación sobre elaboración de diamantes sintéticos. En el Reino Unido había buenas oportunidades de trabajo en el ramo, pero el estatus migratorio era complejo, pues para dar esas oportunidades pedían autorización de la institución mexicana que había pagado la última parte de la beca, en este caso el Conacyt, institución que no le otorgó el permiso debido a que como requisito de beca pide regresar a trabajar a México en retribución a su país.

Contradictorio a la política de “retribuir a México”, Isaela llegó a Chihuahua a tocar puertas, primero en las facultades de Química y Faciatec de la Uach, luego en el Cimav, ofreciendo incluso ser parte de un programa de repatriación que tiene Conacyt, donde por un año les pagan su salario, de manera que la institución o empresa donde se emplee, se ahorra un año de salario a cambio de abrirle un lugar de trabajo, sin embargo, ni bajo estas condiciones consiguió nada “yo lo que quería era trabajar en lo que fuera, pero no se me dio oportunidad”, señala.

Después  tocó puertas en el Tecnológico de Parral para dar clases, donde le ofrecieron cubrir un interinato por 6 meses, con la esperanza de conseguir una plaza de tiempo completo en cuanto se abrió la primera, le pidieron que se retirara porque el sindicato se encargo de llenar su lugar.

En esta búsqueda de oportunidades Isaela y Víctor se han encontrado con dificultades de todo tipo, desde el directivo que cubre el puesto sin dominar el área de investigación que dirige, donde los jefes no cuentan con posgrados, lugares de trabajo controlados por sindicatos, donde los celos profesionales de donde tocan puertas se las cierran.

Consideran que México tiene un sistema donde no se contrata por habilidades, donde no se convoca y, por tanto, no se dan las oportunidades de acuerdo a las aptitudes, a las capacidades y mucho menos se paga por lo que se sabe.

Isaela actualmente cuenta con un trabajo de medio tiempo en el Centro de Investigación para los Recursos Naturales de la SEP, donde percibe un sueldo de 7 mil pesos mensuales, trabaja en una investigación sobre compuestos fenólicos en uvas y vinos, cuenta con un viñedo experimental y no ha logrado ejercer su especialidad por falta de oportunidades, pues el trabajo que ahora desarrolla no es su especialidad, y el salario es poco deseable para alguien que invirtió tantos años en su formación.

Para Víctor, la historia no es diferente, él es ingeniero físico industrial por el Tecnológico de Monterrey campus Monterrey con maestría en óptica por el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada Baja California, incorporada a la Universidad Autónoma de México y finalmente cursó el doctorado en física en la Universidad Heriot Watt de Escocia con especialidad en laser como herramienta de corte.

Víctor estuvo becado durante sus cinco años de doctorado por el Conacyt, y su especialidad tiene un mercado laboral en lo industrial, aeroespacial, militar y otros. También pudo quedarse a trabajar en Europa pero el Conacyt, hasta la fecha le exige trabajar en México debido a que invirtió en su educación alrededor de un millón de pesos y la política es que debe retribuir el conocimiento a su país. Sin embargo, al tocar puertas para “retribuir a su país” no se le han abierto y ahora trabaja como administrador de una gasolinera de su familia.

Desde hace dos años, también plantó un viñedo donde hizo labores desde el diseño de parcela, plantación de vid, elección de variedades hasta tomar el pico y la pala, algo muy lejos de su especialidad. Para hacer este trabajo se vio en la necesidad de capacitarse con españoles vía internet con un diplomado en producción de vinos y manejo de viñedos.

Su familia cuenta con una empresa de venta de vinos de mesa donde también trabaja, área en la que ha ido capacitándose a fin de obtener un sustento para su familia. Las oportunidades para un físico en materiales con especialidad en laser para cortes, espera que algún día llegue, en Chihuahua sabe que no hay muchas opciones, por lo que tiene la esperanza de ser maestro investigador, y sembrar en los jóvenes la semilla de la innovación, la investigación que considera que son el futuro del empleo a nivel mundial.

Arrasa Chihuahua en la última olimpiada de química

Con una concurrida y festiva asistencia se realizó la ceremonia de premiación de la XXIII Olimpiada Nacional de Química y se anunció a la preselección que en breve iniciará su preparación para representar a nuestro país en las próximas olimpiadas, Internacional e Iberoamericana, que tendrán lugar este año en Vietnam y Uruguay respectivamente.
En la clausura del certamen en la que se entregaron las medallas a los ganadores luego de tres días de exámenes teóricos y prácticas experimentales, las delegaciones que se convirtieron en las triunfadoras de esta edición fueron Chihuahua, con cuatro preseas de oro y una de plata; Jalisco con dos de oro, dos de plata y dos de bronce (2-2-2), Veracruz (2-1-3), Campeche (1-1-2), Yucatán (1-2-1) y Sinaloa (1-2-2).
Después de conocer a los ganadores de las preseas de la competencia que organiza la Academia Mexicana de Ciencias, se anunciaron los nombres de quienes a partir de hoy conforman la preselección del equipo mexicano.
“Los 15 alumnos que representarán a nuestro país y que fueron seleccionados son los que tienen las mayores oportunidades de obtener un buen resultado. Aunque terminó la olimpiada sigue un camino arduo y de mucho esfuerzo para ellos en la preparación y los entrenamientos rumbo a los compromisos internacionales”, dijo Mauricio Castro, que junto con Antonia Dosal, coordinan a nivel nacional el certamen.
Esta preselección se integró con estudiantes ganadores de alguna medalla, y las entidades federativas que más participantes colocaron en este primer equipo fueron Chihuahua con tres alumnos, así como Veracruz y Querétaro, con dos cada una.
quimicaDentro de los preseleccionados destaca la presencia de Julio Gaxiola López y Edith Leal Sánchez. El joven sinaloense ha participado en dos Olimpiadas Iberoamericanas en Argentina y Bolivia, y una Olimpiada Internacional en Rusia, en las que obtuvo dos segundos lugares y un primer lugar, por lo que ahora buscará su cuarta participación a nivel mundial. Mientras que la estudiante jalisciense también intentará estar en el equipo mexicano, luego de ganar el primer lugar en la pasada Olimpiada Iberoamericana celebrada en La Paz.
“Las olimpiadas son un ejercicio de conocimiento. Invito a los jóvenes a participar en ellas porque no solo tienen un impacto científico, sino social y cultural también.”, expresó Gaxiola, quien agregó que certámenes de este tipo premian el esfuerzo de los estudiantes, sus profesores y sus familias. Edith Leal, quien fue la primera mujer en ganar el concurso a nivel regional, manifestó que participar en la olimpiada es hasta ahora la mejor experiencia de su vida.
En la ceremonia se reconoció de manera especial la labor de los 32 delegados estatales presentes en la olimpiada, a quienes se les hizo entrega de un reconocimiento y hubo palabras de agradecimiento pues sin su labor -en algunos casos de más de 20 años-, sería imposible la realización de la olimpiada. Los casi 200 estudiantes y un extenso grupo de familiares presentes en la ceremonia aplaudieron de pie a sus delegados.
Antonia Dosal expresó su satisfacción porque el nivel académico de la fase nacional del concurso se ha preservado, sobre todo en aquellos estudiantes de bachillerato que ocupan los primeros lugares,  y porque la olimpiada mantiene una alta convocatoria año con año.
“Fue agradable constatar que el 90 por ciento de las delegaciones pudieron tener al menos un representante en la etapa experimental -la segunda del certamen-, pese a que algunas entidades no tienen acceso a laboratorios de química, lo que ocurre mucho a nivel nacional”.